El Comité de Tuberculosis de la Mesa de Concertación para la Lucha contra la Pobreza de Lima Metropolitana realizó la IV Reunión de trabajo en modalidad presencial para dialogar y conocer los avances en la programación de recursos para acciones de prevención, y los hallazgos de la investigación: “Riesgo de exposición, carga de enfermedad y acceso al cuidado: comparación de TB y COVID 19 en Lima”, realizado por la Universidad Peruana Cayetano Heredia.
Sobre los avances de programación de presupuesto para la prevención de tuberculosis de municipalidades distritales de Lima Metropolitana, la representante de la Defensoría del Pueblo, Irina Hernández reportó un panorama preocupante, porque a pesar de que el organismo instó a las 43 municipalidades de Lima Metropolitana a priorizar el presupuesto preventivo contra la TB, en el Programa Presupuestal 0016, solo 20 municipios respondieron a las solicitudes oficiales, quedando 23 comunas con respuestas pendientes. Además, precisó que sólo cuatro municipalidades (Santa Anita, Surco, Surquillo y Villa María del Triunfo) lograron incorporar presupuesto para acciones de prevención de TB en el 2026, pero la ejecución registra un avance de 0%. Además, se identificó que muchas municipalidades confunden los fondos destinados a la canasta PANTBC con los recursos que deberían priorizar para la apertura de acciones preventivas comunitarias de TB.
En la presentación realizada por el equipo de investigadores de la Universidad Peruana Cayetano Heredia (UPCH), la socióloga Karla Solari y el médico Víctor Vega, revelaron cómo las brechas de vivienda y urbanismo duplican el riesgo de contagio de enfermedades respiratorias. Los hallazgos del estudio interdisciplinario que compara la transmisión de la TB y el COVID-19 en Lima demuestran que el hacinamiento no es el único factor de transmisión; factores socioespaciales como la densidad habitacional por superficie residencial y la carencia de espacios públicos abiertos juegan un rol determinante.
El estudio comparó los distritos colindantes de La Victoria y San Borja. Aunque comparten un porcentaje residencial similar, La Victoria alberga el doble de habitantes y tiene apenas la tercera parte del espacio abierto que posee San Borja. Asimismo, La Victoria registró seis veces más casos de tuberculosis prepandemia y seis veces más muertes por COVID-19 durante la primera ola que San Borja.
Los investigadores también analizaron la viabilidad de las medidas sanitarias a nivel de vivienda. Mientras que en departamentos amplios de San Borja el aislamiento domiciliario era factible, en casonas del Centro de Lima —donde, por ejemplo, trabajadoras sexuales transgénero habitan en un solo cuarto y comparten dos baños con otros 13 vecinos— la orden de "quedarse en casa" incrementaba el hacinamiento y el riesgo de contagio.
Finalmente, representantes de la sociedad civil alertaron que entre 450 y 500 pacientes del distrito de Villa María del Triunfo no reciben la canasta de alimentos PANTBC desde el mes de julio. Ante esto, la Mesa de Concertación y la Defensoría acordaron intervenir formalmente.
En la reunión participaron investigadores de la Universidad Cayetano Heredia, representantes de las áreas de salud de (09) gobiernos locales de Lima Metropolitana: Surquillo, San Miguel, San Martin de Porres, Municipalidad de Lima Metropolitana, San Juan de Lurigancho, Santa Anita, El Agustino, La Victoria, San Juan de Miraflores, equipos técnicos de las Redes Integradas de Salud de Lima Este, Norte y Centro, Defensoría del Pueblo, la Asociación Construyendo Esperanza, SOCIEPTS, el ISDEN y la Mesa de Concertación para la Lucha contra la Pobreza de Lima Metropolitana.


